miércoles, 10 de diciembre de 2014

Krzysztof Kieslowski

Después de Ingmar Bergman, para mí, Krzysztof Kieslowski ha sido el más grande director que este mundo ha visto. Bergman y Kieslowski han sido los que más han hablado sobre la condición humana y mejor han sabido retratarla. Sus filmes son representaciones de la vida moderna que relatan historias de personajes falibles que no saben la diferencia entre el bien y el mal y que buscaban desesperadamente. Sus películas son de una estética bella, hermosa y frágil y tenía una sensibilidad única que no he encontrado en ningún otro director.Si la frase “todos somos únicos” se aplicara al cine yo creo que se estarían refiriendo a él, a Bergman y probablemente también a Andrei Tarkovsky. Pero este artículo trata sobre Kieslowski así que voy a hablar sobre él. Yo estudié la carrera de dirección de cine y mi tesis fue sobre el uso y la importancia de la música en las películas de Kieslowski. Fue un director sumamente musical y lo entiendo, entiendo sus luchas, sus frustraciones, sus logros y su sensibilidad, pero más que nada su corazón que fue enorme, es por eso que lo amo y me gusta tanto, igual que a Bergman.
Kieslowski nació en el seno de una familia modesta en Varsovia, Polonia. Vivió durante su infancia y adolescencia en diferentes pueblos ya que su padre, que sufría de tuberculosis, necesitaba ser tratado en diferentes lugares. En 1957, a los 16 años, entró en la Escuela para Técnicos de Teatro en Varsovia solamente porque un pariente la dirigía. Durante esa experiencia decidió ser director de teatro pero, en esa época, necesitabas tener un título para ingresar en la Escuela, así que decidió convertirse en director de cine. Trabajando como técnico de teatro decidió presentarse a la famosa Escuela de Cine de Lodz, que tuvo como alumnos a los también directores de cine Roman Polanski y Andrzej Wajda. Lo rechazaron dos veces y cabe mencionar que durante este tiempo para evitar el servicio militar obligatorio se convirtió, brevemente, en un estudiante de arte y también estuvo bajo una dieta rigurosa para volverse no apto para el servicio. Después de varios meses se presentó, por tercera vez, a la Escuela y, esta vez, si consiguió ingresar. Estuvo en la Escuela durante cuatro años (1964-1968), mientras que en esa época el gobierno permitía un alto nivel de libertad artística y fue durante estas circunstancias que Kieslowski estuvo interesado en hacer documentales.  Durante su último año se casó con su entonces enamorada, Maria (Marysia) Cautillo, el 2 de enero de 1967 y estuvo casado con ella hasta el día de su muerte. Juntos tuvieron una hija llamada Marta ( 8 de enero de 1972).
Sus primeros documentales estuvieron centrados en gente común como trabajadores, obreros o soldados. A pesar de nunca haberse considerado un cineasta político se dio cuenta que retratar la vida polaca le traería conflictos con las autoridades. Su documental para la televisión Obreros 71 o Workers 71 en inglés que mostraba a obreros discutiendo las razones de las huelgas generales de 1970 sólo se mostró bajo censura. Después de realizar este documental filmó un filme  llamado Curriculum Vitae, que mezclaba el material documentalista de las protestas de Politburo con una historia ficticia sobre un hombre sometido al escrutinio de los oficiales. Aunque Kieslowski creía que el mensaje del film era anti-autoritario muchos colegas suyos lo criticaron diciendo que había trabajado de la mano con las autoridades en la producción del  mismo. Kieslowski después dijo públicamente que había abandonado el documental a partir de dos experiencias: la primera fue la censura de Obreros 71 que le hizo pensar si realmente se podía decir literalmente la verdad en un régimen autoritario y la segunda fue una experiencia vivida durante la filmación de Estación o Station un documental filmado en 1981 en el cual bastante del material filmado se usó como evidencia en un caso criminal. Fue a partir de estas experiencias que decidió que la ficción, no solamente, permitía más libertad artística sino que también podía retratar la vida más fielmente. Sus primeras películas de ficción fueron Personel (Personal) de 1975, que fue hecha para la televisión y con la cual ganó el primer premio en el Festival de Mannheim y The Scar (La Cicatriz) o (Blizna en polaco) de 1976, ambos fueron trabajos ligados estrictamente al realismo social. Personel trataba sobre técnicos trabajando en una producción teatral, basada en las primeras experiencias del director en la Escuela de Técnicos Teatrales y The Scar mostraba la disconformidad y los cambios de un pequeño pueblo polaco a causa de un proyecto industrial. Estos dos filmes fueron filmados con un estilo documentalista y con un reparto de no actores. Estas películas retrataban la vida cotidiana en Polonia bajo un sistema opresivo como el que se vivió en Polonia durante esa época. Luego realizó Camera Buff (Amator en polaco) de 1979, que ganó el gran premio del Festival Internacional de Moscú y Blind Chance o (Przypadek en polaco) de 1981. Ambas películas continuaron por una línea similar a las dos anteriores pero esta vez centrándose en decisiones éticas y morales tomadas por personajes en vez de comunidades. Durante este tiempo se le incluyó dentro de los directores del cine de la Ansiedad Moral, término que describía el cine de directores polacos tales como Janusz Kijowski, Andrzej Wajda y Agnieszka Holland, su relación con estos directores, en especial Holland le causaron muchos inconvenientes por parte del gobierno y todos sus primeros filmes fueron censurados y tuvo que filmar y editar nuevamente muchas secuencias de ellos bajo la mirada del gobierno. Un ejemplo de esto fue que Blind Chance no fue estrenada en Polonia sino hasta 1987, casi seis años después de que se filmó.
No End (Bez konca en polaco) de 1985 fue su película más política porque trataba sobre los juicios políticos polacos de esa época, desde el punto de vista, inusual, del fantasma de un abogado y su viuda. Fue criticada duramente por el gobierno. Desde esta película su nombre se vería asociado, para bien, con dos nombres, el del guionista Krzysztof Piesiewicz y el del compositor Zbigniew Preisner. Piesewicz era un abogado que Kieslowski conoció mientras investigaba juicios políticos para un planeado documental sobre el tema que nunca llegó a producirse. Piesiewicz escribió todos los guiones de todas las siguientes películas de Kieslowski y Preisner escribió toda la música para sus películas, empezando con No End. Luego llegaría El Decálogo (The Decalogue) de 1988, considerada una obra maestra y es para mí la más importante obra cinematográfica que se haya filmado por lo que representa y por su importancia moral y ética. El Decálogo es una serie de diez películas de aproximadamente una hora de duración, cada una hecha para la televisión polaca. Fueron filmadas en una residencial en Varsovia y cada capítulo está basado en uno de los Diez Mandamientos. Kieslowski adaptó dos capítulos para la pantalla grande, expandiéndolas a casi una hora y media cada una, estas fueron A Short Film About Killing o No Matarás (1988) y A Short Film About Love o No Amarás (1988). El Decálogo no son de ninguna manera simples ilustraciones de los mandamientos sino más bien complejas investigaciones de cómo estos diez principios, que representan uno de los pilares morales y éticos de la filosofía occidental, pueden cuestionar, guiar y ser relevantes para las personas en las sociedades modernas.  En un cierto sentido, las películas, cada una de ellas entrelazando en una o más crisis morales de carácter existencial, giran en torno a los mandamientos, a veces siguiendo el significado tradicional y otras veces, alejándose aparentemente de ese significado, cuestionando o desarrollando nuevas y originales direcciones.
Sus cuatro últimas películas fueron coproducciones extranjeras. Estuvieron centradas en temas morales y metafísicos. Estas cuatro películas fueron sus mayores éxitos comerciales e internacionales. La primera fue La Doble Vida de Verónica de 1990 con la actriz francesa Irene Jacob cómo protagonista. Luego siguió La Trilogía: Azul, Blanco y Rojo en 1993 y 1994, que explora las virtudes que simboliza la bandera francesa. Esta trilogía le otorgó a Kieslowski muchos reconocimientos y premios internacionales, incluyendo el León Dorado como mejor película en el Festival de Cine de Venecia, el Oso plateado como mejor director en el Festival de Cine de Berlín y recibió tres nominaciones a los premios Oscar.
Krzystof Kieslowski es considerado uno de los grandes directores cinematográficos que ha tenido Europa. Anunció públicamente su retiro del mundo cinematográfico después de la premiere de su último filme, Rojo, en el Festival de Cannes en 1994. Después de dos años de haber hecho este anuncio Kieslowski murió el 13 de Marzo de 1996  a los 54 años de edad durante una cirugía de corazón abierto después de haber sufrido un ataque al corazón. Está enterrado en el cementerio Powazki en Varsovia.
En una entrevista dada en la Universidad de Oxford en Inglaterra esto es lo que dijo acerca de por qué hacía cine:
“Viene de una profunda convicción de que si hay algo que realmente vale en el nombre de la cultura, este es el de tocar temas y situaciones que unen a la gente y no aquellas que las divide. Hay muchas cosas en el mundo que nos dividen como la religión, la política, la historia y el nacionalismo. Si la cultura es capaz de algo, entonces esta es la de encontrar algo que nos una y hay muchas cosas que unen a la gente, no importa quién eres o quién soy yo. Si a ti te duele la muela, o si a mí me duele la muela, no importa, es el mismo dolor. Los sentimientos es lo que une a la gente porque la palabra amor tiene el mismo significado para todos. O miedo, o sufrimiento. Todos le tememos a lo mismo y de la misma manera y todos amamos de la misma manera. Es por eso que hablo de estas cosas porque en todas las otras cosas encuentro una división”.
 Krzysztof Kieslowski hacía películas íntimas sobre seres humanos falibles para espectadores que piensan. Ya desde sus primeros cortos como estudiante y sus primeras realizaciones se pudo ver con anticipación a este creador y narrador de filmes que capturaba mágicamente el azar y la transcendencia en la vida humana. Kieslowski pudo retratar como muy pocos la vida interna de los seres humanos con una sensibilidad y fragilidad única. Muy pocos cineastas han podido luchar tan consistentemente para lograr hacer que la gente entienda, o en muchos casos, que simplemente estén conscientes, de las verdades profundas del mundo que los rodea o del mundo interno de las personas para explorar la misteriosa interacción del azar y las decisiones en las relaciones humanas. En el Decálogo, por ejemplo, ambos autores del filme, Kieslowski y el coguionista Krzysztof Piesiewicz, lograron colocar abstractos absolutos dentro de situaciones realistas, concretas e impredecibles. Con El Decálogo lograron transcribir lo metafísico dentro de lo tangible. Las metáforas bien desarrolladas y los símbolos penetran profundamente el alma humana. Krzysztof Kieslowski fue criado como católico romano y mantuvo, de joven, lo que él llamaba una relación personal y privada con Dios. En una entrevista dijo que él no era creyente y que por cuarenta años no había entrado a una iglesia y también, en otra entrevista, declaró: “no creo en Dios pero tengo una buena relación con El”.

Sus filmes nos desafían a pensar más profundamente acerca de la vida y la ética. Según el mismo Kieslowski sus películas son acerca de gente que no sabe cómo comportarse, que no saben cómo vivir, que realmente no saben la diferencia entre lo bueno y lo malo y que buscan desesperadamente. Sus filmes fueron hechos con mucho cuidado, detenimiento y sensibilidad. En Tres Colores la trilogía que estuvieron basadas en la bandera francesa y sus valores simbólicos; Azul: libertad, Blanco: igualdad y Rojo: fraternidad; no solo explora esos temas sino que esos colores (gracias a la iluminación, a la dirección de fotografía y a diversos filtros de la cámara) llenan visualmente cada una de las películas. Uno puede ver cada película separadamente pero si uno las ve en orden hay conecciones sorprendentes y pequeños detalles que se dejan revelar. Cada una cuenta una historia distinta con diferentes personajes pero cada una contiene escenas sacadas de las otras y en Rojo todos los protagonistas se encuentran, brevemente, juntos, no estando, los personajes, conscientes de que están juntos. También se puede apreciar, en un momento, la imagen de unos cables eléctricos que pasan entre casas y apartamentos y quizás Kieslowski, con esta imagen, nos esté haciendo recordar, desde un punto de vista individualista del mundo que las relaciones y el hecho de vivir en comunidad no solamente es esencial en la vida, sino inevitable. Cabe añadir, también, que sus películas son enigmáticas y pueden resultar, ocasionalmente, irritablemente oscuras, depende de los gustos. Hay muchos cabos sueltos, a veces demasiados, pero quizás nos estaba haciendo recordar que inclusive la vida ordinaria es más misteriosa de lo que imaginamos. Una vida llena de detalles que nos hacen pensar. Estos filmes cuentan historias no para entretener sino para desafiarnos que pensemos de nuevo y para que veamos en nuevas direcciones.  

miércoles, 29 de octubre de 2014

La reconstrucción de la música y el sonido cómo nueva forma de arte y forma de comunicación y expresión

El siglo XX fue un siglo complejo, diverso pero esencialmente rico en materia de invenciones tecnológicas, adelantos científicos y nuevas disciplinas artísticas y formas de expresión y comunicación. El conocido compositor experimental de música clásica moderna y música electrónica Karlheinz Stockhausen dijo lo siguiente: "Cualquier sonido, si está asociado con otro sonido puede ser música". Esa teoría que el mismo compositor puso en práctica durante su carrera fue estipulada también por Pierre Schaeffer y Pierre Henry, dos compositores franceses y los padres de la música concreta y electroacústica que fue creada en la RTF, el estudio de la Radio y Televisión Francesa fundado por Pierre Schaeffer, en Paris en 1950 con la primera pieza de música concreta que se llamó "Symphonie pour un homme seul" creada por ambos en este estudio y es considerada la primera pieza de música concreta que se produjo. La música concreta fue el paso más importante que se dió en esta etapa del siglo XX en términos musicales. La música concreta o acusmática es un género en el cual los fundamentos teóricos y estéticos fueron originados por Pierre Schaeffer en el estudio de la radiodifusión francesa o RTF en 1948. Esta música está ligada a la aparición de nuevos dispositivos que permitieron la descontextualización de un sonido fijándolo en un soporte (en un principio analógico, cómo la cinta, posteriormente digital, cómo el CD) con el fin de tratar el sonido de manera separada y manipularlo; cortándolo, pegándolo, superponiéndolo y finalmente combinando los sonidos resultantes de estas operaciones de alteración en una estructura compleja y definitiva cómo una partitura auditiva. Esta revolución hizo cambiar significativamente toda la estructura convencional de la música, ya que la forma musical dada al sonido de una puerta abriéndose, por ejemplo, pasó a tener la misma importancia que la de una melodía tocada al violín. Sin duda fue una revolución que afectó al mundo de la música en general y al mundo en sí porque fue un paso importantísimo para la experimentación de nuevos géneros artísticos que han afectado a las sociedades de Europa y EE.UU. y algunos otros países que han podido disfrutar de estas nuevas técnicas musicales y artísticas. También fue la base para el nacimiento de la música electrónica, la que yo llamo la primera música electrónica y la electrónica esencial y experimental que nació gracias a Pierre Schaeffer, Pierre Henry y Karlheinz Stockhausen. Estos compositores, junto con John Cage y otros compositores de la época fueron los pilares para que se desarrollase una nueva forma de arte en esa época, antes de la aparición del sampler y la nueva tecnología digital que apareció a finales de los setenta e inicios de los ochenta, cuando todo era analógico, a la que llamo la nueva reconstrucción y manipulación de la música y el sonido cómo nueva forma de arte, de expresión y comunicación que dio paso al nacimiento del sampleo cómo nueva forma de arte y que fue esencial para el nacimiento del Dub en Jamaica y el Hip Hop en EE.UU. posteriormente. 

El Dub es un género o técnica que nació en los estudios musicales jamaiquinos creada por los ingenieros de sonido que nació como una forma de reconstruir al gusto del ingeniero música ya grabada o pre grabada con la finalidad de crear nuevas versiones de un mismo tema. En los vinilos de 45 rpm o los famosos singles que se producían en la industria musical jamaiquina el lado b se llamada dub y frecuentemente eran dubs o versiones distintas a las originales. Así empezó este nuevo género o técnica de producción, manipulación y grabación de música ya existente con productores e ingenieros de sonido cómo King Tubby y Lee Scratch Perry en la década del setenta. Así cómo lo hizo la música concreta a principios de la década del 50 en Francia. Luego vendría el nacimiento del Hip Hop en EE.UU. a finales de la década del 70 e inicios de los 80s en Nueva York, más específicamente en el Bronx cuando Dj Kool Herc se mudó de Jamaica a este barrio Neoyorkino presentando el arte del toasting o rimar o hablar junto con el ritmo de un break (pasaje musical de una canción, mayormente sólo percusión que da paso a otra sección diferente en la misma canción) cómo una nueva cultura artística y callejera con varias disciplinas artísticas cómo el Rap o el arte de rimar bajo el ritmo de música cómo un break y luego vendrían los beats, hechos específicamente con este propósito, la de darle al MC (Maestro de Ceremonias) la posibilidad de rimar junto a música tocada por DJs (Disc Jockeys). Las disciplinas del Hip Hop son variadas, por un lado está el sonido o la música representada por los djs y los mcs, el graffiti (visual) y el breakdancing representado por los breakers o bailarines de esta disciplina. Todas estas disciplinas forman lo que se conoce cómo la cultura del Hip Hop. El dub y el hip hop son producto de la experimentación, reconstrucción y manipulación de música ya grabada con fines artísticos cómo las de expresar y comunicar las vidas de los artistas que reconstruyen música pregrabada gracias a los samplers (equipo electrónico de muestreo que sirve para manipular sonidos cómo una vez lo hicieron Pierre Schaeffer y Pierre Henry en cintas analógicas sólo que los samplers son digitales) que permiten que música o sonidos grabados de discos de música ya existentes o grabados en un estudio para este fin pueda crearse. Hoy en día se considera al sampleo como una forma de arte y en realidad lo es, así cómo también es considerado un arte el mezclar música cómo lo hacen los Djs y el arte de rimar o rapear también es considerado un arte hoy en día, inclusive más que nunca.

Todo esto forma parte del desarrollo de las teorías y prácticas musicales y tecnológicas que desarrollaron Pierre Schaeffer, Pierre Henry y Karlheinz Stockhausen  en su momento que fueron un paso más que dio el arte de la música en el siglo XX para desarrollarse más y expresar y comunicar el complejo terreno en el cual se desarrollaron estas revoluciones que han afectado consciente o inconscientemente el desarrollo de las sociedades de todo el mundo y las psiquis o mentes de las personas representando el complejo y vasto espectro sonoro de este siglo importantísimo para el desarrollo de nuevas formas de arte, expresión y comunicación.  

domingo, 19 de octubre de 2014

Las industrias del entretenimiento o la explotación del arte como negocio

¿Qué es el arte? El arte es expresar emociones, sensaciones, pensamientos y puntos de vistas particulares del mundo a través de variadas disciplinas artísticas con un fin creativo o estético. La noción del término arte ha sido parte de diversas disputas y discusiones por parte de la humanidad a lo largo de la historia de la civilización porque su definición está abierta a diferentes interpretaciones que varían según la cultura, la época o la sociedad. El vocablo arte tiene varias acepciones, pudiendo ser estas cualquier actividad hecha con esmero y dedicación o cualquier conjunto de reglas necesarias para desarrollar de forma óptima una actividad. En este sentido en particular el arte es sinónimo de capacidad, habilidad, talento o experiencia.  Sin embargo se suele considerar arte cómo una actividad creadora del ser humano o cómo cualquier actividad que requiera de creatividad.
A principios de la civilización humana el arte era usado con fines religiosos, mágicos o ritualistas (lo que se conoce cómo arte paleolítico) pero esta función cambió con la (supuesta) evolución del ser humano, adquiriendo un componente estético y una función social, pedagógica, mercantil o simplemente ornamental.
¿Qué es el entretenimiento? Entretenimiento es el conjunto de actividades que permite a los seres humanos emplear su tiempo libre para divertirse, evadiendo temporalmente sus preocupaciones. El entretenimiento forma parte de la familia del ocio que se ha convertido en un sector floreciente de la actividad económica, especialmente a través de los medios de comunicación y las industrias del cine o la música. El término entretenimiento empezó a usarse en Europa en el siglo XV en relación con la acción financiera de desviar en beneficio propio bienes ajenos. Luego, tal acepción, dio paso a la de “desviar la atención” en general asociándose luego a la idea de placer y ocio. En 1662 el filósofo francés Blaise Pascal elaboró un consistente estudio sobre el entretenimiento que fue publicado en 1670 en sus “Pensamientos”, desarrollando la idea contradictoria de que es necesario que el hombre se distraiga y, por lo tanto, se aparte de lo esencial.
Para el que escribe, el arte siempre es o debería ser personal o si es hecho en conjunción con otras personas estas personas deben concretar una idea o pensamiento creativo y trabajar en cooperación pero con fines artísticos. Ya sean estéticos o creativos. Si consideramos todo lo escrito anteriormente; que el arte es expresar emociones, sensaciones, pensamientos o puntos de vista particulares del mundo a través de determinadas disciplinas artísticas cómo la música o el cine (desde inicios del siglo XX) y que el arte empezó no siendo considerado entretenimiento, o sea un escape o una desviación de lo esencial con fines de la búsqueda de diversión o placer; sino que fue concebido y usado en los inicios de la humanidad con fines religiosos, mágicos o ritualistas se puede pensar que no hay ninguna relación intrínseca o directa entre el término arte (descrito anteriormente) y el término entretenimiento. La pregunta que me hago es la siguiente: ¿Hay algo aparte del arte que desvíe la atención de las personas y que evada temporalmente sus preocupaciones o solamente ha sido todo un malentendido y se empezó a denominar al arte entretenimiento sólo para generar ganancias? Por supuesto que existen otras cosas o disciplinas que distraen y desvían la atención de la gente de lo esencial y el arte fue denominado arte y luego entretenimiento con el fin de desviar en beneficio propios bienes ajenos, cómo ha pasado con todo arte a través de la historia de la civilización humana. Todo arte ha sido sacado de su esencia, de lo esencial, ha sido corrompido, ha sido violado, tergiversado y vendido para que este ya no sea denominado arte sino entretenimiento. La relación directa e intrínseca entre ambos términos es estrictamente comercial o mercantil. Cosa que no tiene nada de malo, si eres un empresario trabajando en la industria del entretenimiento pero si te consideras un artista y crees que tus sentimientos, sensaciones, pensamientos y puntos de vista acerca del mundo no están a la venta y no merecen ser vendidos o, mejor dicho, explotados por intereses financieros o económicos que sólo tratan de generar ganancias pero que no consideran al arte del artista cómo algo suyo y su arte es sujeto a fabricaciones artificiales propias de la supuesta evolución del ser humano cómo las que el capitalismo ha generado y las que las industrias imperantes del entretenimiento dictan para que el público las acate o mejor dicho se “diviertan” con ellas pues, si, todo, me parece a mí que ha sido un gran malentendido. Cuando los mercaderes, comerciantes y ahora empresarios vieron que se podía lucrar con el arte y que este estaba a la venta pues ahí empezaron a nacer las discusiones de si el arte es entretenimiento o si el entretenimiento es arte.
Yo, cómo mente independiente y cómo artista independiente no me dejo seducir por la diversión vana y efímera que crea el entretenimiento para evadir nuestras preocupaciones y así someternos (ahora hay ejemplos abundantes) a los más vulgares y anti evolutivos espectáculos con el sólo fin de lucrar y el aparente y supuestamente benevolente fin que crea esta “diversión” que es la de olvidar y la de alejarnos de lo esencial. Yo amo el arte y no lo amo porque me haga olvidar o me aleje de mis preocupaciones, al contrario, lo amo porque justamente me hace recordar, hace que me preocupe y que piense y el fin de todo arte debería ser el de transformar el espíritu humano y eso sólo se logra si el arte te hace recordar, pensar, sentir emociones y sensaciones y si hace que te preocupes por los temas que importan, o sea por lo esencial (de dónde venimos, adónde vamos, porque estamos acá, para que estamos acá) creas en lo que creas y seas quien seas y pongo de ejemplo al buen arte por supuesto, teniendo en consideración que para cada persona es distinto porque los gustos son subjetivos. 

Termíno este artículo con una cita del gran director y precursor del cine independiente norteamericano John Cassavetes que dijo lo siguiente: “Todo está a la venta. Las emociones, el sexo. Todo es sexo, carros, mujeres, ropa, tu cara, tus manos, tus zapatos. Mira los anuncios publicitarios en la televisión. Mis emociones no están a la venta. Mis pensamientos no pueden ser comprados. Son míos. No me gustan y no quiero a las películas que me venden algo. No quiero que me digan que sentir”.    

jueves, 18 de septiembre de 2014

El anonimato musical cómo ética

Siempre he pensado que los mejores músicos son los que no se consideran y no tienen miedo a experimentar y a hacer cosas desafiantemente nuevas. No promover el ego es una praxis que yo cultivo y practico tanto en mi vida personal como cómo futuro productor de música electrónica experimental; pronto estaré produciendo mi propia música electrónica en mi estudio casero, sueño que he tenido desde los 17 años y que se ha realizado finalmente. :zoviet*france: es un gran ejemplo de esta idosincrasia que proviene de la cultura de la música electrónica en dónde casi nunca vas a ver la cara de los artistas en las caratulas de sus discos y eso se hace para dejar que la música haga el trabajo de hablar por uno mismo. Eso es todo. No promover los egos ni las conductas narcisistas que muchos músicos practican. El anonimato es muchas veces mejor que la fama y yo creo en eso totalmente. Uno no hace música para ser famoso, uno la hace porque le gusta y porque disfruta haciéndola. Yo me quedaré en el anonimato musical de preferencia y si se venden mis discos exitosamente pues muy bien, con agradecimientos incluidos obviamente porque uno tiene que ganarse la vida de algo, pero esa no es la meta principal por la cual yo quiero y voy a hacer música. La voy a hacer porque la amo y disfruto haciéndola. El problema de producir o hacer música es comercializarla porque ahí es cuando empiezan los problemas, porque tu música ya es de dominio público, es de cualquiera que la escuche y ya el artista tiene otras responsabilidades para promover su imagen y su carrera musical. Pero hay alternativas y estas se encuentran en los circuitos alternativos independientes o subterráneos musicales que practican esta praxis de la que estoy hablando. Lo importante es la música no el artista y el sonido no la imagen. La globalización y la cultura de internet lo que han provocado es que han destruido las escenas y que nuevas escenas puedan emerger independientemente, cómo se veía antes. Ahora todos conocen lo mismo, tienen las mismas referencias, ven y escuchan lo mismo. Yo trato de no ser parte de esta cultura en todo lo posible. Porque neutraliza la creatividad y el nacimiento de nuevas ideas o puntos de vista. Cómo le dije a un querido amigo mío, yo no he hecho música antes porque no estaba preparado y quería educar y cultivar mis oídios mucho más y descubrir nueva música que no había escuchado antes y que cambie mi perspectiva en la cual yo veo, siento y escucho la música y eso ha pasado estos últimos años gracias a Dios. He descubierto nueva música que no conocía antes y ahora escucho la música de otra manera. Si puedo ponerlo en una metáfora, antes estaba en el Colegio, ahora ya me gradué de la Universidad y voy a empezar a trabajar.

viernes, 29 de agosto de 2014

La música y el cine, artes que se complementan

Si la música, desde mi punto de vista ha sido el gran arte de la historia de la humanidad, el cine ha sido el gran arte del siglo 20. La música es un arte lineal; de espacio y tiempo, el cine también. Hoy en día la edición de las películas se hace en computadoras y es una edición lineal de diferentes espacios filmados en determinados tiempos. La música se escribe en un pentagrama, que es lineal; diferentes notas o acordes que duran un determinado tiempo en determinados espacios y la grabación, producción y edición de esta también, hoy en día, se hace en computadoras, tal cómo se edita una película. Considerando esta relación directa e intrínseca de estos dos tipos de arte se llega a la conclusión de que la música complementa al cine y viceversa y también las dos van de la mano. En estas épocas ver una película que no contenga música o por lo menos una banda sonora sería impensable. El cine encontró a su pareja perfecta, la música; arte que por naturaleza tiene más relación y similitudes con el cine que cualquier otro arte. El cine es el compendio de todas las artes; música, pintura, danza, literatura, fotografía, etc. La fotografía es el otro arte que complementa al cine pero por el lado visual. La música le provee a la imagen una cadencia, una armonía para que las dos vayan de la mano. La imagen y la música son polisémicas, es decir, tienen diferentes o infinitos significados, por lo tanto las dos reciben del espectador u oyente diferentes interpretaciones, dependiendo de la persona que esté viendo una película o escuchando música. La música es un elemento que subjetiviza y psicologiza la imagen, por eso es tan importante para tantos directores que le prestan mucha atención a la música o al sonido en sus películas. La música en una película no está concebida para que se oiga conscientemente, está pensada para que sea un acompañamiento (de acciones, de diálogos) cuya presencia no se debe advertir. La música no solamente tiene la capacidad de aislar a cada espectador en su relación con el filme, en su sueño particular, por así decirlo, sino que además, inversamente, tiende a cristalizar colectivamente las reacciones del público, captando su atención sobre un detalle, sobre un personaje.

Si hay algo que la música traduzca fina y ricamente, sin que ningún otro elemento del cine pueda reemplazarla en esta función, es el flujo cambiante de las emociones sentidas por un personaje. Los sonidos de una película, en este caso el de la música, tienen una presencia incrementada por el hecho de que por sí mismos son bisensoriales, es decir, que afectan a dos sentidos a la vez; la música afecta al oído y al cuerpo. Las cosas bisensoriales poseen una eficacia y un impacto inmediato más acusado.
En el cine sonoro, basado en un modelo realista (escenas dialogadas en prosa, sin rimas, ni palabras repetidas, como en la vida) la música tiene la inmensa ventaja de ser un elemento libre cuya presencia y momentos de intervención no se sujetan a las reglas de la verosimilitud, ni están obligados a ser justificados por un elemento concreto del guión. Si ello ocurre, el problema se resuelve de manera bastante fácil (presencia de una radio o de una música de fonógrafo). Así la música permite que el naturalismo del cine sonoro no sea asfixiante y, por su propio lirismo, permite reflejar la duración. La música es, a veces, en el universo concreto del filme, lo que se escapa de las leyes de lo real, lo que parece existir en el sonido de manera independiente de lo que vemos. Y, en la medida, en que esta dimensión existe independientemente de lo real, puede constituir la representación de un orden simbólico, creador, organizador, susceptible de actuar sobre el resto del filme, de organizarlo, de conducirlo.

La música es el elemento más plástico del arte cinematográfico.

lunes, 25 de agosto de 2014

Mark Kozelek

Si el autor inglés Robert Burton hubiera escrito La anatomía de la melancolía a finales del siglo 20 estoy seguro que hubiera usado la música de Mark Kozelek cómo ejemplo de la melancolía cómo un estado del alma y también cómo una posible cura de ella. La forma de vencer y superar los miedos y temores o dolores del alma es enfrentándolos, no huyendo de ellos. Cuando uno está melancólico lo que tiene que hacer es escuchar música melancólica porque si uno escucha música que le hace a uno escapar de este sentimiento lo único que va a hacer es dilatar la melancolía pero no va a ser capaz de afrontarla. Además creo que la melancolía, muchas veces, es un sentimiento necesario y sano.

Mark Kozelek es un músico, guitarrista, compositor y cantante norteamericano nacido en Massillon Ohio, EE.UU., el 24 de Enero de 1967. Fue el líder de la banda Red House Painters, donde empezó su carrera, desde 1989 hasta el 2001. Luego formaría la banda Sun Kil Moon el 2002 y luego seguiría su carrera como solista alternando entre esta banda y cómo solista.
Es un músico versátil cuyos sellos son la melancolía pura, la fragilidad de su voz, que hechiza cuando es oída, el sonido de las cuerdas de nylon en su guitarra acústica, creando un sonido bello y espectral, el dominio de la técnica clásica del glissando y el conjunto de todos estos elementos que crean una sensación de estar oyendo a un buen fantasma que te está susurrando al oído mientras escuchas una bella música de fondo.
Muchos consideran a su música una mezcla de folk, rock y country. El término folk espectral también ha sido usado para denominar su estilo. Ante todo es música que te toca el corazón, todas las fibras y huesos del cuerpo de una manera única y bella. Su música ya es una medicación de por sí, así que no hay que tomar ninguna otra para poder escucharla. Digo esto porque he escuchado que solamente se puede escuchar su música bajo la influencia de medicación por lo poderosa que puede resultar y el efecto que crea en el oyente. Para mí, cómo dije al principio, su música es una cura para la melancolía porque te hace afrontarla y no escapar de ella y para vencerla, como dije antes, hay que hacer eso. 

El término sadcore es un término que se usó para denominar  a la música de Red House Painters, la primera banda y encarnación de Kozelek cómo músico. Se comparó a esta banda con otra de un estilo similar llamada Low. La diferencia entre Low y Red House Painters es que la música de Low es más oscura pero la música de Red House Painters es melancólica. Creo que para entender a una banda o  a un músico cómo Kozelek no hay que caer en clichés ni en etiquetas porque su carrera cómo músico es prueba de que cualquier artista pasa por periodos, fases y evoluciona con el tiempo. Mark Kozelek ha sabido explotar su bella voz y su gran técnica para tocar la guitarra acústica para cambiar el estilo de su música y ser más melancólico.

La enseñanza más importante de la música de Mark Kozelek es que nos enseña que la tristeza y la melancolía pueden ser bellas y no tienen que ser algo malo. Kozelek es un músico infravalorado por el público masivo pero querido y atesorado por sus fans en todo el mundo, me incluyo, obviamente. Uno de mis sueños es verlo y escucharlo en vivo. Espero poder tener esa oportunidad algún día. Recomiendo algunos discos de su vasta discografía:

1.    Mark Kozelek: Little Drummer Boy Live. Este disco muestra el talento, la fragilidad y belleza de su voz y de su música en su máximo esplendor. Es un disco en vivo que recolecta diferentes presentaciones en vivo.
2.    Mark Kozelek: Lost Verses Live: Otro disco que recolecta presentaciones en vivo. Se puede sentir la presencia del público en este bello disco si uno lo oye atentamente.
3.    Sun Kil Moon: Tiny Cities. Este album consiste de reinterpretaciones de canciones de Modest Mouse al puro y hermoso estilo de Mark Kozelek.
4.    Sun Kil Moon: Admiral Fell Promises. Disco instrumental con el bello sonido de las cuerdas de nylon de la guitarra de Kozelek. 

viernes, 15 de agosto de 2014

Ingmar Bergman y Stanley Kubrick

Si hablamos de directores de cine, visualmente, tal vez, el más grande y perfeccionista de todos fue Stanley Kubrick. El empezó su carrera como fotógrafo en Nueva York, donde nació y en esencia fue eso durante su carrera cinematográfica. Los críticos siempre consideraron a la mayoría de sus películas como obras maestras, visualmente impecables y me refiero a la composición del plano, los encuadres, el posicionamiento de la cámara, etc. Muchos lo criticaron porque no podía generar mucha emotividad en sus actores, pero yo no concuerdo con esa afirmación, si uno ve Senderos de Gloria o Paths of Glory con Kirk Douglas uno se puede dar cuenta de la emotividad y la emoción que sacó de sus actores y en otros casos también, como en Barry Lyndon, siendo esta una de las películas más bellas que se han filmado. Kubrick perfeccionó lo que Max Ophuls, otro gran director, utilizó y desarrolló que fueron los movimientos de cámara como lenguaje, es decir, cada diferente movimiento de cámara significa algo y Kubrick tomó mucho de él y de sus películas, también de Orson Welles porque Welles en El Ciudadano Kane mandó crear un lente para que todo estuviese en foco, es decir que se vea claramente lo que está más cerca a la cámara y el fondo porque en esa época no existían lentes así y en las películas de Kubrick todo está en foco. Kubrick es considerado el maestro de lo que se conoce en inglés como "Deep Focus".

Si hablamos de la grandeza de un director como autor de sus películas y por su talento dirigiendo actores y por los temas que toca, cómo los toca, su visión y en el aspecto global que hace de un director un gran director o en este caso, un genio, Ingmar Bergman fue unánimemente el más grande de todos. Considerado por muchos, muchísimos como tal vez el mejor director que el mundo ha visto. Fue un genio en un arte que el volvió majestuoso, hermoso, humano y que te hacía pensar, más que nada y dudar, dudar de todo, de Dios, de tí mismo, del mundo, te confrontaba sin miedo porque lo hacía de una manera tan brillante y genial que no podías dejar de sentirte zamaqueado de alguna manera u otra por lo que habías visto u oído y comparado con Kubrick tal vez no fue un perfeccionista visualmente pero sí logró sacar de sus actores la mayor emotividad y emoción posible y eso se puede ver en sus películas. Tuvo sus detractores, el más conocido, tal vez, fue Bo Widerberg un director sueco que llamó a sus colegas y los juntó para promover y crear un nuevo cine sueco en donde Dios no fuese el tema central en la época en que Bergman ya empezaba a hacerse notar internacionalmente como una fuerza prominente. Yo creo que Bergman sin ninguna duda fue un talento rotundo e indiscutible porque, entre otras muchas cosas, pudo tocar los tres grandes temas o preguntas más importantes en la historia de la humanidad; estas son: Dios, el amor y la muerte y lo hizo genialmente. La película más bella que he visto en mi vida es Fanny y Alexander de 1982 de este gran director sueco. Es majestuosa, hermosa y pura. La hizo pensando que iba a ser su despedida como director o su canto de cisne pero hizo un par más, me parece, antes de morir. Si me dicen que me voy a ir a vivir a una isla solo y me piden que escoja una película escojo Fanny y Alexander, sin dudarlo. Tiene muchas obras maestras, entre ellas El Séptimo Sello, Fresas Salvajes, Gritos y Susurros, Como en un espejo, Persona, Los Comulgantes, etc, etc. Su filmografía es vasta, uno de los más prolíficos junto con Rainer Werner Fassbinder, Woody Allen y alguno más del que probablemente me esté olvidando. Escribo este artículo para aquellas personas que nunca han visto una de las películas de Bergman o no lo conocen, para que se empapen un poco del tema, si es que lo desean claro está. Yo sé que a la mayoría de personas les gusta Kubrick pero Ingmar Bergman es un director, tal vez, menos difundido y conocido que Kubrick en países como el nuestro, por eso muchos dicen que sus películas fueron hechas para un público erudito, pero yo no concuerdo con esa afirmación porque él, lo dijo públicamente, hizo sus películas para que, al contrario, el público pueda sentirlas y no intelectualizarlas y eso, para mí, no tiene nada de erudito, al contrario, cualquiera puede sentir una película pero no cualquiera puede intelectualizarla, eso sí es cierto y lo que también es cierto es que sus películas tenían un alto contenido intelectual y espiritual y tal vez por eso la gente piense eso.